El 13 de marzo de 2024 se celebró en Madrid el primer coloquio del proyecto Playing with the Past, dentro de la Semana de Conferencias de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid. Este encuentro inaugural contó con la participación de Laura Árias y Alejandro Egea, profesores de la Universidad de Murcia con una sólida trayectoria en didáctica de la Historia y del Patrimonio, así como en la aplicación de videojuegos y estrategias de gamificación en contextos educativos.
El evento se estructuró en tres momentos diferenciados. En primer lugar, se llevó a cabo un taller participativo centrado en el modelo CREAM, una propuesta para el diseño de videojuegos educativos relacionados con temáticas históricas y patrimoniales. Este enfoque permitió a los asistentes conocer de cerca los principios teóricos y metodológicos que sustentan la creación de materiales digitales orientados al aprendizaje histórico.
En segundo lugar, se impartió una conferencia magistral en la que se debatió una cuestión clave: ¿es posible que el alumnado de los últimos cursos de Educación Primaria desarrolle un pensamiento histórico complejo? Esta intervención ofreció una panorámica crítica sobre las posibilidades reales y los límites de los videojuegos como herramientas para fomentar habilidades cognitivas avanzadas en etapas tempranas del sistema educativo.
Finalmente, el encuentro concluyó con un almuerzo-coloquio en el que los asistentes tuvieron la oportunidad de compartir impresiones de forma más distendida. Este espacio informal permitió profundizar en las cuestiones tratadas desde una perspectiva más dialogada, enriqueciendo la reflexión colectiva sobre el uso pedagógico de los videojuegos.
A lo largo de sus intervenciones, Arias y Egea compartieron múltiples aportaciones derivadas de su experiencia investigadora y aplicada. Están muy implicados en la innovación educativa, y han conseguido aterrizar varios proyectos de aula, entre los que destacan el diseño de materiales educativos y de un videojuego.
Así, analizaron conceptos clave como la relevancia curricular de los contenidos presentes en los videojuegos, el impacto potencial de estas herramientas en el desarrollo de competencias históricas, y la necesidad de revisar críticamente tanto los modelos de enseñanza como los entornos de aprendizaje actuales.
Asimismo, dedicaron un espacio relevante a la discusión metodológica sobre cómo evaluar rigurosamente los efectos del uso de videojuegos en el aula, destacando la importancia del control de variables y la necesidad de sistematización en la aplicación práctica.
Entre los principales resultados que han extraído de sus investigaciones, subrayaron que los videojuegos tienden a aumentar el interés y la motivación del alumnado por los contenidos históricos, generando incluso una percepción subjetiva de aprendizaje. Sin embargo, advirtieron que estos efectos positivos no siempre se corresponden con una mejora real en el desarrollo del pensamiento histórico, así como en las competencias supuestamente implicadas en su desarrollo; ya que los datos empíricos evidencian ciertas incoherencias, vacíos significativos y distracciones en los contenidos trabajados. Además, concluyeron que, en términos generales, la experiencia con videojuegos no alcanza una significatividad suficiente en tres aspectos fundamentales: el tiempo de exposición, la profundidad de las actividades y la contextualización del aprendizaje. Según señalaron, el desarrollo efectivo de competencias complejas en pensamiento histórico requiere intervenciones más largas, profundas y situadas, que integren el uso de videojuegos en marcos didácticos más amplios y estructurados.
Este primer coloquio supuso, por tanto, una valiosa toma de contacto inicial para el proyecto Playing with the Past, abriendo un espacio de reflexión colectiva en torno al potencial y las limitaciones del videojuego como herramienta educativa en la enseñanza de la Historia.
Acompañamos esta entrada con algunas imágenes del evento y el cartel empleado en su difusión.





